La manta para secar caballos tipo toalla es una manta ideal para ponérselas a nuestros después de la ducha.
Esta manta está fabricada en tejido de rizo. La tela de rizo es un tejido de algodón de tacto suave y esponjoso, ideal para la confección de tus albornoces y toallas
La manta polar para caballos iquus dispone de cinchuelos cruzados para ajustar la manta a nuestro caballo.
En la parte delantera la manta se ajusta a nuestro caballo mediante hebillas ajustables.
¿Hablando de mantas toallas, sabes como duchar correctamente a un caballo?
Para bañar a un caballo, necesitaremos los siguientes materiales:
- Una manguera
- Un cubo para el champú
- Un champú especial para caballos
- Una almohaza
- Un cepillo de crin tipo mexil o cepillo bruza y esponja
- Una manta para secar caballos tipo toalla
Pasos a seguir:
- Prepara al caballo. Antes de bañar al caballo, asegúrate de que esté calmado y relajado. Si el caballo está nervioso, es posible que necesites ayuda de otra persona para sujetarlo.
- Elimina la suciedad superficial. Usa una almohaza metálica o rasqueta tipo para eliminar la suciedad del pelaje del caballo como barro, paja y restos de estiércol. También puedes usar una almohaza de plastico para eliminar el pelo muerto.
- Lava la cara. Moja una esponja en agua y frota suavemente la cara del caballo siguiendo la dirección del pelo. No es necesario usar champú en la cara.
- Aplica el champú. Moja el pelaje del caballo con agua. Luego, aplica el champú especial para caballos en círculos con la esponja o cepillo para crear espuma.
- Enjuaga el champú. Enjuaga el champú con agua, empezando por la cabeza y terminando por las patas.
- Seca al caballo. Usa primero el fleje secador para retirar el agua y posteriormente le pondremos a nuestro caballo la manta toalla para que se termine de secar.
Consejos:
- Utiliza agua tibia para que el caballo se sienta cómodo.
- No uses champú para humanos en el caballo, ya que puede resecar su piel.
- No dejes que el agua entre en los ojos o los oídos del caballo.
- Si el caballo está nervioso, habla con él en un tono calmado y acaricialo suavemente.
Frecuencia de baños:
La frecuencia con la que debes bañar a tu caballo dependerá de su nivel de actividad y del clima. Los caballos que realizan mucho ejercicio físico o que viven en climas cálidos pueden necesitar baños más frecuentes. En general, se recomienda bañar a un caballo una vez a la semana o cada dos semanas.
Tareas adicionales:
Además de bañar a tu caballo, también es importante cepillarlo regularmente para eliminar la suciedad y los pelos muertos. También debes revisar sus cascos para detectar signos de daño o infección.